10 de julio de 2008

CRITICA A LA TEORIA DE POBLAMIENTO TARDIO

Respuesta a Joaquín Narvaéz Luna -defensor de la Teoría de Poblamiento Tardío- sobre el origen del hombre americano.

Tomado del blog AMAUTACUNA DE HISTORIA

Joaquín, (perdón por inmiscuirme en el asunto) la hipótesis de un poblamiento tardío tiene varios inconvenientes. El más importante es que en Beringia del Oeste, el actual NE de Siberia (2 millones de kilómetros cuadradso) los yacimientos más antiguos, solo dos Ushki y Berelekh, proporcionan fechas en su nivel basal similares a Clovis. El límite de Beringia del Oeste es la cordillera Verjoyansk, (en esa región, actualmente está uno de los polos frios del hemisferio norte -70ºC en invierno boreal). Los yacimeintos de Siberia, unos 50 se encuentran, por simplificar, entorno al lago Baikal, al norte de los montes Altai. El lago Baikal queda más lejos del yacimiento Clovis, o de Meadowcroft que de Madrid, en España. Según los investigadores socivieticos, y los norteamericanos del Centro de Estudios para los primeros Americanos (CSFA)coinciden en que no se puede pensar en una expansión hacia el norte y noroeste hasta pasado el ultimo mácimo glacial. En esa época los yacimientos siberianos (Centro sur de siberia) están habitados por individuos que utilizan la industria de microlámina. Insdustria que se empieza a extender por los 15.000 km de la costa norte de América del Norte, desde Alaska hasta Groelandia hace unos 10-11.000 años, es decir posteior a Clovis. La primera industria que aparece en Alaska no es precisamente la industria de microlámina. Por lo tanto, parece que si hubo una migración de Asia a America pero es posterior a Clovis. La única punta Clovis que aparecio en Siberia, en la cuenca del rio Aldan, en la vertiente oeste de los montes Verjoyansks, por tanto fuera de Beringia, es de hace 8000 años.

En realidad no sería tan difícil el asunto y la explicación sencilla. Es cierto que los cazadores se mueven por grandes extensiones de territorio pero no lo hacen de norte a Sur. Los caribúes del norte de Canadá no bajan a pastar a los desiertos de mesoamérica, ni a las selvas de centro América…Ni tampoco lo hacen los búfalos. Los animales, y posiblemente las personas continúan en el ecosistema que conocen hasta que lo saturan, o agotan los recursos y no tienen inventiva para ampliar la “dieta”. Las sociedades humanas no están dispuestas a interrumpir su relación estable con el ecosistema que conocen y les alimenta. Por lo tanto los hombres no se desplazaron desde Alaska a Tierra de fuego siguiendo ningún rebaño, simplemente porque no existen rebaños de animales que se adapten a semejante variedad de ecosistemas. Pero lo más extraño, y lo que peor encaja del modelo de poblamiento tardío es el crecimiento demográfico que necesita. El modelo Fiedel-Martin explica la expansión por el doble continente americano como consecuencia de una cierta sobrepoblación que ellos estiman entorno a 1 millón de individuos. Supongamos que esos individuos se alcanzaron en 1000 años, desde el momento de la entrada hasta el momento del poblamiento de Monte Verde II (Monte Verde I proporciona 33.000 años, pero aún está sin excavar) Eso implica que la población debería duplicarse cada 70 años, más o menos el mismo ritmo al que creció la población de los EE.UU durante el siglo XX, incluidos los 40 millones de inmigrantes que recibió. La humanidad durante la era cristiana hasta la revolución industrial creció a un ritmo que permitía una duplicación cada 1.187 años aproximadamente. (La demografía histórica estima la población en el año 1 entorno a los 252 millones y 680 en el siglo XVIII).

La tasa que necesita el modelo de entrada tardía no es coherente. Verás las mujeres cazadoras recolectoras, alcanzan la menarquía a edades muy tardía y tras un periodo de ovulaciones irregulares suelen tener su primer hijo a los 20 años. La fertilidad decae enormemente a los 40 años. Con lo cual significa que tienen unos 20 años para procrear. El intervalo intergenésico de las mujeres cazadoras está entorno a los 4 años, (entre los simios superiores ese intervalo es mayor, alcanzando los 8 años entre los orangutanes) lo que significa un promedio entre 5 y 6 hijos máximo por mujer. Pero la esperanza de vida de esos grupos está entorno a los 35 años, lo que significa que entorno al 50% de los nacidos vivos alcanzan la edad fértil y solo el 30% la completan. En resumen, la tasa de crecimiento máximo que pueden alcanzar los cazadores recolectores está por debajo de r=0,007 eso significa que duplican su población cada 100 años, como máximo. Ningún antropólogo suscribiría esta tasa para medio o largo plazo, esta sería una tasa máxima en condiciones ideales. Con una tasa que permita duplicar la población cada 400 años por ejemplo, mucho más rápida que la observada durante la era cristiana, una población pequeña (80 individuos es lo que propone la antropología molecular como población inicial) en 2000 años habría duplicado su tamaño 5 veces, es decir, serían 2.560 tipos, una población absolutamente ridícula para explicar el registro fósil paleoindios.

Además la concentración de yacimientos Clovis es infinitamente mayor en la región SE de los EE.UU a más de 9.000 km del estrecho de Bering, y separada del la fachada Oeste por inmensos cursos fluviales que estaban desaguando los mayores inlandsis que se hayan rastreado en el planeta. En esa región hay dos yacimientos más, aparte de Meadowcroft, Topper y Cactus Hill que reclaman fechas muy posteriores al paleoindio.

Otro indicador de antigüedad del poblamiento americano son las 135 familias lingüísticas en las que se clasifican las más de 1.100 lenguas supervivientes. Solo en Canadá hay el doble de lenguas que en toda Siberia, desde Chukotka hasta los Urales.

Otro indicador es la domesticación de plantas, la mayor diversidad de plantas procedentes de los más diversos pisos ecológicos se ha producido en América, en concreto en los Andes centrales. La domesticación de plantas significa transformar una planta poco eficiente para la alimentación humana, pero capaz de transmitirse por ella sola, en una planta altamente eficiente para la alimentación humana pero incapaz de transmitirse sin la intervención humana. Este proceso se estima como mínimo en 5000 años. Si los primeros frijoles domesticados y no recuerdo que otros alimentos han aparecido en capas de hace 8000 años y le sumamos el periodo de domesticación nos situamos en 13.000 años. Y parece poco probable que pueblos cazadores recolectores recién llegados y con una densidad de población baja comenzasen a domesticar las plantas.

Un saludo.

Carlos

9 de julio de 2008

TEORIA DEL POBLAMIENTO TARDIO

DEFENSA DE LA TEORÍA DEL POBLAMIENTO TARDÍO
Autor: Joaquín Narváez Luna

Desde hace bastante tiempo, y no sólo desde hace 15 años, se han venido sosteniendo que pudo haber una ocupación humana bastante temprana en América, que podría remontarse a 30,000 o 40,000 años atrás. Sin embargo hasta el momento, no existe ninguna evidencia con la que se pueda plantear de manera segura una ocupación más antigua que 13,000 años.

Es cierto que existen algunos sitios arqueológicos en el continente cuyos investigadores han señalado antigüedades bastante extremas. De estos sólo cuatro pueden ser tomados con cierta seriedad: Pedra Furada en el Brasil (con 32,000 a 17,000 años según Niède Guidon y su seguidor en las investigaciones Fabio Parenti) Monte Verde en Chile (con 30,000 años según Tom Dillihey), Meadowcroft Rockshelter en los Estados Unidos (con una ocupación de hasta 19,600 años según James Adovasio) y Pendejo Cave en Estados Unidos (con hasta 50,000 años (¡!) según Richard McNeish).

Sin embargo, los cuatro sitios son muy discutidos. En Pedra Furada, los hallazgos de gran antigüedad se limitan a carbón y cenizas cuya procedencia cultural no está demostrada y posibles instrumentos muy toscos de piedra hechos en cuarzo y cuarcita de grano grueso. Curioso, ya que existen en la misma zona rocas de grano mucho más fino más apropiadas para la elaboración de artefactos. Además si uno observa las fotos de esos posibles artefactos, estos revisten una calidad técnica incluso muchísimo menor que la industria Achelense de hace mas de ¡100,000 años! En Monte Verde, los hallazgos más antiguos corresponden a posibles artefactos cuya manufactura humana también está muy debatida. El mismo Dillihey señaló en la Universidad Católica que: “existe poca evidencia sólida para confirmar que los humanos colonizaron el Nuevo Mundo con anterioridad a 12.000 a.p.” (Léase su artículo de 1997 “¿Dónde están los restos óseos humanos del período Pleistoceno Tardío? Problemas y perspectivas en la búsqueda de los primeros americanos”. En: Boletín de Arqueología PUCP. Vol. 1 La Muerte en el Antiguo Perú: Contextos y Conceptos Funerarios. Lima.), siendo así mucho más cauteloso entonces que durante los primeros trabajos que hizo en el sitio en 1977. Sin embargo, los fechados de 12,800 a 12,300 años (unos 10,800 a.C.) si han quedado verificados, constituyendo el sitio con fechados seguros más antiguo del continente. En cuanto a Meadowcroft Rockshelter, los fechados también han sido muy discutidos, aunque se acepta que tiene entre 12,000 – 10,600 años. Pendejo Cave tiene 22 estratos, en los cuales se ha detectado posible ocupación humana con un rango de 12,400 a 12,300 años (10,400 a.C.) consistente en carbón, madera, “posiblemente cabello humano”, “probables huellas de manos en las paredes” y “posibles herramientas toscas”. Muy poco claro en realidad, pero que en todo caso tampoco reviste gran antigüedad. Otras posibles ocupaciones se evidenciarían por algunos huesos “posiblemente modificados por humanos” fechados entre 13,000 y 50,000 años atrás. Nada de restos óseos humanos, puntas de proyectil u otras evidencias culturales más seguras. (Véase artículo de MacNeish en http://www.umass.edu/anthro/chrisman/). Dada esta situación, Pendejo Cave queda como el sitio menos evidente de ocupación humana temprana. En cuanto al “Hombre de Kennewick” con solo 9,300 años de antigüedad, no puede contar como evidencia de una presencia temprana, aunque ha habido mucho debate acerca de sus características físicas, planteándose diversas posiciones, desde que es similar a los grupos indígenas norteamericanos de la zona, que recuerda más a los Ainu del Japón y las islas Kuriles de Rusia, hasta algunas más alucinadas, como que es ser similar a los caucasoides. Y si alguien todavía cree que las fases Pacaicasa y Ayacucho de Pikimachay o la fase Zona Roja de Chivateros son también evidencias de ocupación humana antigua, les recomiendo leer el libro de John Rick “Cronología, clima y subsistencia en el Precerámico Peruano” publicado por INDEA en 1983.

En todo caso, debemos tener presente una cosa muy clara que rebate la presencia de una ocupación muy antigua del continente americano. Existe un umbral entre la ocupación demostrada en el continente y las “posibles” ocupaciones más antiguas y que es el 11,000 a.C. Los sitios anteriores a esa fecha son muy escasos, dispersos y muy discutidos. En cambio, los sitios posteriores a esa fecha son abundantes y distribuidos por todo el continente. Y no solo constituyen algunas capas de ceniza, o artefactos toscos sino, complejas industrias líticas, pinturas rupestres y restos humanos, además de muchos otros elementos culturales, tal como aparecen en el Viejo Mundo.

Si comparamos lo que ocurre en Europa, África, u Oceanía, las ocupaciones correspondientes al Paleolítico entre 40,000 y 13,000 años atrás son muy abundantes. Tenemos industrias líticas de varias fases (no instrumentos toscos, sino puntas de proyectil, cuchillos, buriles, raspadores, etc. bien definidos), estatuillas, pinturas y esculturas rupestres y sus restos óseos fosilizados. Entonces ¿por qué en todo el mundo se encuentran en gran cantidad y en América no?

Si se cree en una ocupación humana muy antigua de América se podría explicar esta contradicción de dos formas. La primera es que en América los restos más antiguos no se han tan conservado bien y por eso no se encuentran o no son muy claros. Entonces tendríamos que preguntarnos ¿Y por qué no se conservaron bien los restos anteriores a hace 13,000 años y si muy bien los posteriores a esa fecha?, y, más importante aún ¿Por qué en América no y en el resto del mundo si? La otra explicación podría ser que, simplemente, no se han encontrado hasta ahora los restos más antiguos y estén por ahí esperándonos. Pero entonces, ¿Por qué no han aparecido con toda la investigación arqueológica habida en el continente y en el resto del mundo si y por miles? Recordemos que muchos restos del Paleolítico europeo aparecieron no por sistemáticas y complejas investigaciones arqueológicas sino casualmente, cuando los campesinos araban sus tierras o alguna cabra se metía a una cueva.

Dada esta situación entonces creo que la explicación es que la ocupación humana del continente fue muy tardía, correspondiente al final del Pleistoceno, a finales de la última era glacial. Esto es bastante coherente si se toma en cuenta que, para poblarse América, primero se tuvo que poblar el extremo noreste de Asia, y es el territorio del Viejo Mundo más lejano del punto inicial de aparición de los seres humanos en África. Además, es de clima muy severo, duro para la ocupación humana especialmente durante las glaciaciones. Sólo cuando la presión poblacional en la zona norte de China y Mongolia fue muy alta, es que algunos seres humanos no tuvieron más opción que moverse más al norte. Por eso, en China hay hasta Homo Erectus (recuérdese al “Hombre de Pekín” con más de 250,000 años de antigüedad) mientras que en la Siberia Oriental los restos más antiguos se encuentran en Mal’ta, D’uktai y Ezhansty (Rusia) y sólo tienen 21,000 años. De ahí, continuaron moviéndose hasta que hace unos 14,000 años, algunos de esos cazadores cruzaron el estrecho de Bering e ingresaron a América.

En cuanto a la posible ocupación de América desde otros lugares como Europa (vía Groenlandia) como señala Bruce Bradley es algo tirado completamente de los cabellos. Porque una punta Solutrense se parezca en algo a una punta Clovis, no es argumento suficiente para platear un origen Europeo de la última tradición. Además, hay un desfase cronológico entre uno y otro. La tradición Solutrense existió entre 20,000 y 15,000 años atrás, mientras que las puntas Clovis más antiguas sólo están fechadas en 13,500 años. Así que hay un vacío de por lo menos 1,500 años entre una y otra, lo cual es bastante.

Lo siento, pero hasta ahora nada hace rebatir lo que Aleš Hrdlička dijera hace ya 100 años, que la ocupación humana de América fue muy tardía, que vinieron de Asia como Homo Sapiens Sapiens.